7 C
Ushuaia
Inicio Historia El conejo ha colonizado numerosos ambientes en Tierra del Fuego.

El conejo ha colonizado numerosos ambientes en Tierra del Fuego.

Compartir

Dos parejas de conejos (Oryctolagus cuniculus) para crianza doméstica fueron introducidas en Tierra del Fuego por inmigrantes europeos que se afincaron en 1936. Estos pequeños animales, rápidamente se expandieron por la isla, aprovechando la facilidad alimentaria que le brindan los pastos cortos, abundantes en la región. A principio de los años ’50, de aquellos cuatro individuos originales la población de conejos en la isla se había extendido a 30 millones. La capacidad del conejo para dañar el ecosistema local, cortando brotes de plantas y pastos bajos, se convirtió en una verdadera pesadilla para la industria maderera y la cría del ganado ovino, y se buscaron formas de erradicarlos de la isla.

A fines de la década del ’50 se introdujeron en la isla los zorros grises, con el objetivo de que actuaran como agentes depredadores del prolífico conejo. Pero, el intento por solucionar el problema no hizo más que profundizarlo. Los gustos alimentarios de los zorros grises se extendían a más de un plato: no se conformaron con la presa que se les ofrecía, y atacaron también un variado menú que incluía al ganado ovino y a las aves autóctonas, causando un daño aún mayor al ecosistema y a la economía regional. El zorro gris se adaptó muy bien a las condiciones locales, pero su expansión fue limitada por la existencia de períodos de caza autorizada, siempre aprovechados por los ávidos cazadores de esta especie muy valorada en la industria peletera.